Abro la heladera. Busco la empanada de verdura que sobró de anoche. No está. Ni rastro de cualquier alimento semejante. Pienso. Abro el frizzer dispuesta a cocinar una milanesa de soja. Miro la pileta, llena de platos. Me mentalizo en que tengo que lavar si quiero ingerir algo. Busco la milanesa, cri cri, ni una. Pienso. Pienso. Me duele la panza. Tengo hambre. Omm. Todos duermen. Me niego a ingerir cualquier alimento que contenga más de 200 kcal. Soluciones posibles: cri.. cri.. sopa Quick?
O me como toda la torta que está arriba de la mesa.
NO.
Tengo hambre.
Y estoy indispuesta.
Y aburrida.
Y CHAU
Rochi.
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