Está claramente a la vista, que escribo cuando me siento mal. Cuando estoy bien, no tengo la necesidad de expresarme, quizás no encuentro las palabras, o si escribo, escribo boludeces. Mi madrina siempre me dice que tengo que buscar la intensidad de la felicidad, que escribo desde la tristeza porque la siento más, la tengo más presente. Por eso apenas aparezco. Cuando estoy de buen humor o se dan algunos momentos lindos, sólo subo frases robadas que leo, o de autores, y hasta ahí llego, alguna que otra linda foto, y nada más. Creo que en parte se debe a que no quiero agrandar la felicidad. No quiero declararme contenta o feliz. Cada vez que lo hise, se vino una tormenta horrible. Así que mejor, dejar las cosas así, disfruto de esas pequeñas cosas sin comentarlo, porque no sé expresarlo de la manera correcta. Soy muy extremista, recién ahora estoy empezando a enfocar el gris.
Aparezco hoy porque acabo de tener una sensación extraña, y me surge algo que venía pensando en estos días.
Que loco, ¿no? Como uno se va acostumbrando a las cosas, como se adapta a momentos. Cuando una situación esperada se repite varias veces, es como que pierde el sentido. Se transforma en algo cotidiano, en 'otra vez'. Y no digo que por eso se desprecie. CLARAMENTE NO. Pero pierde un poquito del valor que le daríamos si fuese única, o si tardara mucho tiempo en repetirse. Nosotros, engendros, somos así. Lo fácil pierde el sentido. No debería ser así.
Eso tengo que aprender, a disfrutar más. Y no a decir 'ah mirá, otra vez'. No. Si no, a decir 'una vez más, por suerte'. Y agradecer que la vida siempre nos pega un poco.
Tampoco crean que todo se solucionó. Que dejé de tener mis recientes y jodidos problemas. Ni que está todo rosa y me voy a casar. Claramente (ajaja) NO. Pero no importa. Algunas cosas siguen igual. Otras un poquito mejor.
And here we go again.
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